viernes, 14 de octubre de 2011

ENFERMERAS ILUSTRES: EDITH CAVELL


Hoy traigo a este blog una gran mujer, que pasó su vida al servicio de los enfermos y necesitados y a la que la guerra no supo cuidar.

Edith Cavell fue una enfermera británica condenada a muerte en juicio sumarísimo por un tribunal militar alemán durante la primera guerra mundial, por haber alojado en su hospital de Bruselas a más de 200 soldados belgas, franceses e ingleses, prisioneros evadidos, haberles ayudado a huir de Bélgica y llegar a Holanda.

Nació el 4 de diciembre de 1865 en Swandeston, condado inglés de Norfolk. Esta enfermera inglesa fue formada en el London Hospital; en 1907 se convirtió en la directora del Instituto Berkendael de Bruselas, con el cometido de elevar el nivel de preparación de la enfermería equiparándolo al británico.

En agosto de 1914, Cavell estaba pasando unas cortas vacaciones con su madre en Norwich cuando se enteró de la noticia de que Alemania había invadido Bélgica. "Yo soy más necesaria que nunca", dijo e inmediatamente se volvió al continente. Su madre nunca la volví a ver.

Los alemanes ordenaron que todos "los heridos peligrosos o sospechosos" fueran sacados del hospital donde Cavell trabajaba. Ella se opuso y ayudó a varios de ellos a escapar, sin embargo un espía alemán la delata, siendo sorprendida en esta labor. Es llevada a la prisión militar de Saint-Gilles. La noticia asombra y enfurece a los paíes aliados, así como a varios neutrales como Estados Unidos o España, que solicitan le sea respetada la vida.

Los alemanes no escuchan y realizan un juicio sumarísimo, condenándola a ser fusilada el día 14 de octubre de 1915 a las 2 de la madrugada, provocando horror e indignación a nivel mundial. Según dijo un oficial del Estado Mayor Alemán posteriormente "ha sido uno de nuestros más grandes errores".

Finalizada la guerra se realizaron sus funerales en la Abadía de Westminster, en medio de una honda emoción.
Se erigieron monumentos en su honor en París, Londres y Bruselas. Está enterrada bajo la muralla este de la catedral de Norwich.

Fuentes: Enfermería Avanza, Wikipedia.

jueves, 6 de octubre de 2011

UN MUSEO ENTRE LAS ROCAS DE A COSTA DA MORTE

Visitando hace unos días las bonitas costas gallegas, me encontré con un "museo" peculiar, junto al mar, destruido en parte por la fuerza del mar y la desidia de los humanos. Un lugareño me puso al corrientede lo relacionado con la presencia del alemán de Camelle.

Manfred Gnädinger nació en Dresde (Alemania) en 1940, llegó a Galicia en 1962 y murió en Camelle el 28 de diciembre de 2002.
Escultor y ermitaño, vivió durante cuarenta años en la playa de Camelle, creando un peculiar paisaje de piedra.

Cuando llegó a esta remota aldea era un elegante y atractivo joven. El desamor de la maestra del pueblo, de la que se enamoró perdidamente, le hizo encerrarse en su particular mundo de soledad y aislamiento, descuidó su aspecto y comenzó a vestirse con un simple taparrabos.
Vegetariano, comía plantas (ortigas) y frutos del bosque. En las tiendas le dejaban las frutas sobrantes.

"Manfred: bohemio, soñador, extravagante...lo único que quiso fue vivir tranquilo en armonía con la naturaleza. Elegió un paraje poblado por incontables tragedias marítimas: la Costa da Morte.

En su "museo" al aire libre levantó un universo de figuras construidas con elementos de la
naturaleza: piedras, troncos, restos de naufragios o espinas de ballenas, formando esculturas enigmáticas.
Comenzó pidiendo cien pesetas y un dibujo a cada uno de los visitantes, que llegaron de todas partes. Con el paso de los años la cuota se elevó y a su muerte tenía una fortuna.

En ese rincón, que compró al Ayuntamiento, cultivó en sus primeros años una huerta de patatas y comenzó a recopilar los elementos con los que inició su museo. Construyó una pequeña casa, ahora semi-destruida, en la que se aislaba del entorno, repasaba los dibujos que los visitantes le dejaban, pintaba, escribía, y en la que murió de pena y dolor cuando el Prestige encalló y la marea negra destruyó parte de su obra.

¿Murió Manfré de pena al ver petroleada su obra?. José Casal, un marinero retirado, recuerda que el Alemán, en tiempos capaz de nadar desde Camelle hasta la Punta de Traba, sufría una severa gangrena en su pierna izquierda, que los médicos de Cee “intentaron curarle, pero él no siguió el tratamiento, no quiso curarse”, quizá porque el fuel ya había acabado con su vida. Cuando los funcionarios municipales entraron en su casa, encontraron una abundante biblioteca, miles de fotografías; fundamentalmente autorretratos, textos escritos en alemán, dibujos y poemas.

Una gran producción artística, desconocida hasta el momento, que había que sumar a sus ya conocidas obras de land art; esculturas con piedras, hierros, redes, raíces, ramas y conchas; y a los cientos de círculos de vivos colores con que adornó todo Camelle y que hoy palidecen. ”Respete el legado de Man”, pide un cartel, pero acercarse al museo del Alemán es hoy visitar una ruina. Su casa está descolorida y resquebrajada, sin suelo, con sus cristales rotos, los mismos que, iluminados de noche por las velas desde el interior, creaban un “espectáculo de colores fabuloso”, como recuerda José Casal.

Tras siete años de abandono, el 28 de diciembre de 2008, el Ayuntamiento de Camariñas constituyó la Fundación Man de Camelle, que intenta recuperar el legado del artista, clasificar todo el material encontrado bajo su casa, dignificar su figura y catalogar todas sus obras. Por ahora, ha conseguido ya poner a disposición del público transcripciones de los archivos de Man, en la Casa do Alemán, el centro cultural de Camelle que conmemora la figura del artista; aunque el esfuerzo que resta por hacer hasta recuperar del olvido su obra y su figura es inmenso.

Fuentes:
La opinión, Coruña
El Mundo.es

lunes, 8 de agosto de 2011

LUXEMBURGO


En mi último viaje por Europa llegué hasta esta bonita ciudad. Hoy, en un alto de mis forzadas vacaciones INTERNETistas, os la voy a presentar:

El tren es la mejor forma de llegar hasta la capital de Luxemburgo. si se la visita desde alguna ciudad centro-europea, como en mi caso. La pequeña capital del Gran Ducado está muy cerca de ciudades como Tréveris (Alemania): 46 Kmtros y algo más lejanas como Bruselas: 200 kmtros o Estrasburgo: 220 kmtros.

La capital del Gran Ducado de Luxemburgo conserva perfectamente un casco histórico y un recinto amurallado que ha permitido que la ciudad sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Acoge la sede del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas (TJCE).

Desde la 2ª Guerra Mundial, Luxemburgo se ha convertido en uno de los países más ricos, impulsado por el gran crecimiento en el sector de los servicios financieros, su estabilidad política y la integración europea y posee uno de los PIB per cápita más altos del mundo. La banca, las compañías de seguros y el sector de las inversiones representan la parte más importante del pastel económico.

Algo más de la mitad de los ciudadanos son luxemburgueses. La mayoría de extranjeros son de origen europeo y los inmigrantes son portugueses, unos 65.000, seguida de franceses, italianos, belgas, alemanes, británicos y neerlandeses. El luxemburgués es idioma oficial desde 1984 junto al alemán y el francés.

Se puede realizar una visita de un día y conocer todos los lugares más interesantes.

La avenida de la Liberté lleva directamente al puente Adolphe, llamado también el Puente Nuevo, llegó a contar con el arco de piedra más grande del mundo. El doble arco tiene una altura de 153 metros sobre el valle del Pétrusse.

El Viaducto o Pasarela, conocido como el Puente Viejo, fue construido entre 1859 y 1861 para cruzar el Pétrusse a una altura de 45 metros.

Desde la Plaza de la Constitución puede accederse a las Casamatas de Pétrusse, unos pasadizos subterráneosque formaban parte de las defensas originales de la ciudad (abiertas en Semana Santa y de Junio a Septiembre) ; la visita dura unos 45 minutos. Otra opción son las casamatas de Rocher du Bock (abiertas de mayo a octubre).

La Catedral de Notre-Dame fue una iglesia jesuita construida en 1613 en estilo gótico tardío, tiene bonitas vidrieras y un interesante órgano. El Altar Mayor está un poco recargado, pero es espectacular, con la imagen de la Virgen rodeada de corazones. Alberga una sencilla cripta de piedra donde descansan los restos del duque Juan (rey de Bohemia y conde de Luxemburgo); leones de bronce flanquean una puerta a través de la cual puede verse la capilla mortuoria de la familia del Gran Ducado.


Cerca está el Palacio de los Grandes Duques, que antaño fue la casa consistorial, pero en el siglo
XIX se transformó en la residencia oficial de la Familia Real.

En varios puntos luce el escudo con el león, símbolo del Gran Ducado. La parte renacentista se construyó en 1572, aunque originalmente fue barroca. El interior sólo se puede visitar durante los meses de verano previa solicitud en la Oficina de Turismo. Pegada al Palacio se encuentra la pequeña Cámara de los Diputados.

En la Plaza Clairefontaine se levanta un bonito monumento a la Gran Duquesa Charlotte, muy querida porlos luxemburgueses por su actuación en la 2ª Guerra mundial.

Cerca destaca la iglesia de San Juan en la parte baja y en la parte alta la Iglesia de San Miguel
(la más antigua de la ciudad).

Barrio Europeo: Kirchberg es la cara de la UE en el Gran Ducado, en él están instituciones como la Secretaría General del Parlamento Europeo, el Tribunal de Justicia de las Comunidades
Europeas, el Banco Europeo de Inversiones... A la entrada del barrio financiero pueden verse dos torres gemelas, diseñadas por el arquitecto español Ricardo Bofill, llamadas las Torres de Europa.

Hay también bonitos parques y jardines con grandes espacios verdes. El parque de la ciudad fue diseñado por el arquitecto parisino Edouard André.